2 × Orden de tacos
1 × Agua fresca
Los pedidos entran por donde entren y salen por la misma pantalla, al mismo corte de caja. Y cada platillo tiene su propia página, de las que Google sí indexa.
2 × Orden de tacos
1 × Agua fresca
1 × Plato del día
2 × Café de olla
3 × Quesadilla
1 × Refresco
Las tres caen a la misma cocina
Los tres canales cayendo al mismo riel, la comanda apareciendo en cocina, el corte cuadrando solo y la página por platillo que Google encuentra. Es el producto de verdad, grabado de la pantalla, sin nada actuado.
Las comandas aparecen en una pantalla, ordenadas por hora de entrada, con letra que se lee a metro y medio de distancia. Se marcan listas con el dedo, con guante puesto y sin soltar la sartén.
El corte de turno sale con su desglose: efectivo, tarjeta y propinas por separado. Se cierra con candado, y lo que ya se cortó no se puede editar.
El tablero del día, con lo que se vendió y lo que se está por acabar. Se manda por WhatsApp con un botón, desde donde estés.
Cada platillo tiene su propia dirección, su descripción, su precio y sus datos estructurados. Se generan al compilar, así que cargan al instante y se pueden encontrar buscando el platillo, no el restaurante.
Es la diferencia entre que alguien te busque por tu nombre, cuando ya te conocía, y que te encuentre buscando qué cenar.
comidaejemplo.overcooked.mx/menu/plato-del-dia
Sopa, guisado y agua fresca. Cambia todos los días y se sirve de una a cinco.
Datos estructurados · Abierto ahora · Pide por WhatsApp
Un botón levanta un restaurante completo y tuyo: siete platillos, seis mesas con su QR, y tres cuentas para entrar como dueño, como mostrador y como cocina.
Pagas el software una vez y es tuyo. El mantenimiento mensual paga soporte, actualizaciones y respaldo. Si dejas de pagarlo, tu sistema sigue funcionando igual.
Para el local que ya tiene con qué trabajar: tablets, una computadora o un teléfono.
Para el que quiere abrir y ponerse a vender, sin averiguar qué comprar.
En la caja
No se apaga nada. Compraste el software y lo sigues usando: tu sitio, tus pedidos, tu cocina y tu caja siguen igual. Lo que dejas de recibir es soporte, actualizaciones y respaldo, y se reanuda en cuanto vuelvas.
Sí. Tu carta, tus pedidos y tus cortes son tuyos y se exportan. Nada de esto queda secuestrado por dejar de pagar.
El recorrido lo abres ahora, en segundos. Tu local de verdad depende de cuánto tardes en capturar tu carta: un asistente te lleva paso por paso y puedes hacerlo en partes.
No. Si ya tienes tablets, una computadora o un teléfono, el software funciona igual. El paquete con equipo existe para quien prefiere que le llegue todo listo y no averiguar qué comprar.
Con tarjeta, por Stripe. Das de alta tu local y capturas tu carta sin pagar nada; cuando estés listo para abrir, pagas la adquisición y arranca el mantenimiento mensual. El cobro lo procesa Stripe de punta a punta: nosotros nunca vemos tu tarjeta.
El software sí: funciona en cualquier país y en cualquier zona horaria. El equipo, o sea las tablets y la impresora, por ahora solo lo entregamos en México.
Levanta un restaurante de prueba, tecléale un pedido en el mostrador y míralo caer en la cocina. Si no te convence, se borra solo mañana y no diste ni un correo.